El relato reúne casi todos los ingredientes característicos de un moderno episodio de abducción extraterrestre, aportando elementos absolutamente asombrosos para cualquier lector minimamente avezado. Enoc se encontraba durmiendo en su cama cuando recibió la visita de dos seres a los que describió como <<hombres enormes>>, quienes le llamaron por su nombre y le pidieron que les acompañara para ascender a los cielos.
<<He ahí que se me aparecieron dos hombres tremendamente altos -leemos en el libro de Enoc-, tanto así que no había visto nada semejante en la tierra, sus rostros brillaban como el sol, sus ojos eran también como luz ardiente y de sus lados sale fuego surgiendo con la ropa y el canto de diversos en apariencia púrpura, sus alas brillaban más que el oro, sus manos más blancas que la nieve>>.
La descripción que ofrece Enoc de estas entidades coinciden con la que nos encontramos en la Biblia cuando detalla las características de los ángeles: seres brillantes y de ojos relucientes. Incluso dicen de sí mismos que nacieron de madre virgen. ¿Acaso eran fruto de una inserción artificial para crear híbridos con genética extraterrestre?. Los ángeles le dijeron a Enoc que dejará antes de partir una nota dirigida a sus hijos -Matusalén, Regim y Gaidad- para que no lo buscarán por ningún lugar y esperasen pacientemente a que el señor lo trajera de regreso.
Enoc narra que dos ángeles lo hicieron subir al carro del espíritu, experiencia que describe como <<estar a bordo de un palacio capaz de surcar los cielos>>, y luego dicho <<carro>> lo transporta a otro lugar mucho más majestuoso, al que el profeta denomina <<el cielo de los cielos>>. La interpretación de algunos es que una aeronave lo transportó a otra de mayor envergadura (nave nodriza), en cuyo interior emanaba luz por todas partes.
<<Él traslado mi espíritu dentro del cielo de los cielos -escribe Enoc-, y vi que allí había una edificación de cristal, y entre esos cristales, lenguas de fuego vivo>>. Mi espíritu vio un círculo que rodeaba de fuego esta edificación y en sus cuatro esquinas había fuentes de fuego vivo>>. ¿Está refiriéndose acaso a un poderoso campo magnético que envuelve la nave nodriza?
Cuando Enoc entró en aquel complejo acristalado, describió un suelo transparente que reflejaba estrellas y cuerpos celestes. Nuestro protagonista se refiere a un <<primer cielo, un segundo cielo y un tercer cielo...>>Precisamente tal como un astronauta describiría las diferentes capas ascendentes de la atmósfera hasta llegar al espacio.
<<Yo vi un fuego ardiente -continua relatando Enoc-, y más allá de esas montañas está una región donde termina la gran tierra, y ahí culminan los cielos. Luego me fue mostrado un profundo abismo. entre columnas de fuego celeste, y vi en él columnas de fuego que descendían al fondo y cuya altura y profundidad era inconmensurables. Desde allí pase a otro lugar más terrible que el anterior y vi algo horrible: había allá un gran fuego horrible ardiendo y el lugar tenía grietas hasta el abismo. Entonces dije: "que espantoso y terrible es este lugar", y Uriel el Vigilante que estaba conmigo me pregunto ¿Por que estás tan atemorizado? Le respondí: "Es porque este lugar es terrible y por el espectáculo de sufrimiento". Y él me dijo: "Este sitio es la prisión de los ángeles y aquí estarán por siempre."

Enoc pregunto que habían hecho para merecer este castigo; la respuesta fue desobedecer las ordenes del Señor por haber revelado secretos al hombre; <<Estos son los vigilantes que descendieron sobre la tierra y le revelaron al ser humano lo que era secreto y los indujeron a pecar>>.
Luego los vigilantes le confiesan el nombre de alguno de esos ángeles rebeldes: <<El nombre de uno de ellos es Panamu'el, éste mostró a los hijos de los hombres lo amargo y lo dulce y les reveló todos los secretos de su sabiduría; les enseño a los humanos ha escribir con tinta y papiros y son muchos los que se han descarriado a causa de ello, desde el comienzo hasta este día. Porque los hombres no han sido traídos al mundo con el propósito de afianzar su creencia en la tinta y el papel>>.
En este pasaje encontramos una revelación importante; en contra de la opinión generalizada, los ángeles no son castigados por aparearse con las mujeres terrestres, sino por revelares conocimientos y secretos divinos solo accesible a los dioses, lo cual significa que no todas estas entidades mantienen la misma actitud hacia el hombre. Ahora bien, parece claro que alguna clase de entidad superior había dado órdenes expresas a los Vigilantes para que no transmitieran ninguna clase saber al ser humano, con el fin de mantenerlo esclavizado bajo su tiranía. Sin embargo, algunos de estos ángeles acabaron contraviniendo dicho mandato, revelando a los terrestres ciencia secreta.
Enoc se muestra incapaz de asimilar tantas y tan intensas visiones y sufre un shock desplomandose exhausto. Entonces aparece el arcángel Gabriel, que le ayuda a incorporarse y le conduce ante la presencia del Señor, con quien mantiene un dialogo: <<Y el señor me convocó y me dijo: 'Enoc, siéntate a mi derecha con Gabriel'. Y yo me incline en reverencia ante el Señor, y el Señor me dijo:'Enoc, todo lo que ves, todas las cosas que están de pie. te digo incluso antes del principio. Escucha Enoc, estas mis palabras, ni a mis ángeles les he contado mi secreto, ni les he contado su origen, ni mi dimensión infinita, ni han entendido ellos mi creación, la cual te cuento hoy a ti'.

El Señor prohíbe el conocimiento para los seres humanos y castiga a aquellos de los suyos que lo revelan, sin embargo, encomienda a sus ángeles que instruyan a Enoc en la escritura y las ciencias celestes. Por lo tanto, ese Dios que no quiere transmitir su sabiduría a los mortales, enseña a Enoc aquellas destrezas que le interesan, movidos por unos propósitos que en la actualidad podríamos definir como ingeniería social o control de masas.
Tecnología para ver el futuro
Enoc aprende a escribir, y el Señor le pide que muestre al mundo lo que ha visto y lo que se le ha dictado: <<Y dijo el Señor: 'desciende a la tierra y dile a tus hijos todo lo que he dicho, y todo lo que tu has visto. Entrégale a ellos los libros manuscritos, y ellos lo leerán y me conocerán como el creador de todas las cosas, y ellos entenderán que no hay más Dios que yo'>> (Enoc 33:2-9). En ese instante, el todopoderoso le dice a Enoc que va a llevarlo de vuelta a la tierra. Tendrá un plazo de 30 días para dar a conocer el mensaje de Dios mediante sus escritos. Pasado ese tiempo, el Señor nuevamente <<arrebatará>> al profeta a los cielos, esta vez para no regresar jamás.
Cuando Enoc vuelve a nuestro mundo, compila todo lo aprendido y se convierte en un patriarca del saber. <<Este fue el primero del género humano nacido sobre la tierra que aprendió la escritura, la doctrina y la sabiduría, y escribió en un libro las señales del cielo, según el orden de sus meses, para que conocieran los hombres las estaciones de los años según su orden, por sus meses. Él fue el primero que escribió una revelación y dio testimonio al género humano en la tierra terrenal>>.
<<La visión del Santo de los cielos me fue revelada y oí todas las palabras de los Vigilantes y de los Santos -leemos en el libro de Enoc-, y porque las escuché, he aprendido todo de ellos y he comprendido que no hablaré para esta generación, sino para una lejana que está por venir>>. Conforme pasaban los días, un ángel instruía a Enoc sobre el modo de transcribir toda la información que fluía a través de una tablilla celestial, Un artefacto tecnológico con un poder asombroso, pues era capaz de calcular eventos futuros. ¿Se trataba acaso de una computadora cuántica capaz de pronosticar lineas de espacio temporales de probabilidades futuras?